Damián Alcázar, tarde pero seguro
Su historia es la de un actor de teatro que a sus 32 años de edad revisó su carrera y decidió probar suerte en el cine, con tal éxito que dos décadas más tarde ganó no uno, sino siete arieles, el máximo reconocimiento en México, y se convirtió quizá en el actor más conocido del país. Es por supuesto el michoacano Damián Alcázar, nacido en Jiquilpan, Michoacán, en 1953 y que con una carrera iniciada relativamente tarde ocupa las principales pantallas de cine desde la semana pasada y con un público que crece gracias al boca en boca, Con El Infierno , quizá la única de las seis películas mexicanas de temporada que ha tenido éxito, Alcázar vuelve a formar mancuerna con el director Luis Estrada, en esa trilogía informal que inició con La ley de Herodes, continuó con Un mundo maravilloso y ahora prosigue con esta exitosa producción. Su versatilidad le da para interpretar lo mismo a un político corrupto, un sacerdote guerrillero, un malvado príncipe en una historia de aventuras o un vi...